Por
Alberto Notario
El
Real Madrid retorna a la élite
Tuvieron que
pasar tres años para que el
Real Madrid saldara cuentas en la
ULEB. El conjunto madridista supo
esta vez conjugar garra y poderío
y sacó a relucir la magia de
las grandes noches europeas. Liderados
por un estratosférico Charles
Smith, bien asistido por la labor
de Louis Bullock, Felipe Reyes y Alex
Mumbrú, el equipo dirigido
por Joan Plaza se alzó con
su primera Copa ULEB ante un combativo
Lietuvos Rytas. La victoria supone
un punto de inflexión para
el cuadro blanco en su regreso a la
élite del baloncesto continental.
El billete para la próxima
edición de la Euroleague ya
está en el bolsillo.
El
partido comenzó trabado. Los
nervios de una final hacían
presagiar un encuentro tosco e impreciso,
pero fue el Real Madrid quién
dio los primeros síntomas de
grandeza al liderar el electrónico
durante los primeros minutos del enfrentamiento
ante un Lietuvos que comenzó
a mejorar tras el primer periodo,
que finalizó con una mínima
ventaja española (18-22), gracias,
en parte, a la aportación inicial
de unos inspirados Alex Mumbrú
y Felipe Reyes.
El
poderío 'merengue' comenzó
a hacer estragos en el comienzo del
segundo cuarto (23-30), por mediación
de Bullock y un Charles Smith que
aparecía en escena, pero pronto
sería neutralizado, pasando
a una fase de dominio lituano. Koljevic
y Delininkaitis extremadamente acertados
propiciaron la remontada y posterior
igualada a 30 puntos, tras un parcial
de 7-0. Una final que aún estaba
por definir, con dos equipos que se
contrarestaban mútuamente.
La perfecta actuación hasta
ese instante de un magnífico
Felipe Reyes no desnivelaba lo suficiente
una balanza sin rumbo. Al final de
los primeros veinte minutos, el Lietuvos
encontraba aliento y se permitía
el lujo de marcharse en ventaja al
descanso (41-40).
Tras
la charla técnica de Joan Plaza
a sus hombres, el Real Madrid salió
con otro talante. La imagen exhibida
ante el Unics Kazan en Vistalegre
inspiró a los blancos, y de
nuevo se conjuraron para marcar el
devenir del partido de manera practicamente
definitiva. El cuadro menrengue arrancó
15 puntos de diferencia en tal sólo
8 minutos
de juego del tercer acto para encumbrarse
a una diferencia eclipsante (48-63).
Apareció la magia de 'Sweet'
Bullock y de un estelar Charles Smith,
que con 6 de 8 en lanzamientos desde
el perímetro acabaría
la noche como flamante MVP de la final.
El
Lietuvos Rytas, por su parte, se limitó
a contrarestar el vendaval madridista
a base de triples esporádicos
de Iván Koljevic y Kareem Rush,
pero ya era demasiado tarde. Charles
Smith liquidaba a los lituanos con
su quinto triple para que el Real
Madrid tocara por primera vez el cielo
de Charleroi. Al final del periodo
el conjunto blanco se situaba a un
paso del título europeo.
Con
una ventaja significativa el partido
entró en un devenir de inoperancia
acentuado. La garra y empuje final
del Lietuvos ya no fue suficiente
para salvar una desventaja clara.
A pesar de ello, el equipo lituano
aún inquietó la victoria
final, al colocarse a 10 puntos (70-80),
pero fue un mero espejismo, a poco
más de 3 minutos para el final.
Otra canasta de Rush apretaba un poquito
más el choque, pero Bullock
enfrió de nuevo las esperanzas,
para pasar a un triple de Raül
López que confirmaba la sentencia
y servía para dar la puntilla
definitiva al Lietuvos.
El
título continental ya estaba
en el bolsillo.