Lebron
o Carmelo,
esta es la cuestión.
La temporada presentaba principalmente
este único aliciente
tras reunir en el mercado veraniego
a Los Fantastic Four los Lakers
algo que para muchas fuentes
les adjudicaba el anillo al
instante, aunque el transcurso
de la temporada nos haya deparado
que esto todavía habrá
que verlo.
El
primero, drafteado en primera
posición por los Cavaliers,
a los que les tocó el
“cuponazo” como
dice Andrés Montes, fue
un héroe de High School
que consiguió que la
ESPN televisara a nivel nacional
un partido de Instituto. Dio
el salto desde el “colegio”
sin pasar por la universidad.
Algunos le definían como
el nuevo Jordan e impresionó
a Bill Walton y a otros jugadores
y ex jugadores antes de dar
el salto a la Liga Profesional.
Dicen que hasta His Airness
le llamó para hablar
con él.
Melo,
segunda elección del
draft de 2003, lideró
a los Syracuse Orangemen al
título de la NCAA en
su año de freshman dando
el salto a los Nuggets de la
mayor liga del mundo de baloncesto.
Muy polivalente, demostró
su valía en el Sweet
Sixteen y en la Final Four.
Los
dos se enfrentaban al principio
de temporada no sólo
por el titulo de novato del
año si no por meter a
sus respectivos equipos en puestos
de playoffs, llevando la esperanza
a las dos franquicias. Ambos
equipos a mejorar con creces
una marca de 17-65 en la 2002/03
season. Actualmente, Denver
se encuentra a un mes de acabar
la temporada con 36-34 tras
comenzar fulgurantemente la
temporada en la que se colocó
20-13, pero ya ha comenzado
a perder fuelle y se encuentra
en la última posición
de la Conferencia Oeste que
da paso a los playoffs tras
perder contra los Pistons de
Detroit; mientras, Cleveland
tras empezar con un mal record
llegando a colocarse 9-21 y
Paul Silas desprendiéndose
de algunos jugadores como Ricky
Davis, realizando una serie
de trades, encadenó una
racha de 7 victorias consecutivas
en fechas cercanas que les ha
hecho subir como la espuma hasta
el sexto puesto de la Conferencia
Este, con una marca de 31-37
tras la derrota con Utah Jazz.
Aunque la adivinación
no es nuestro trabajo parece
que los dos equipos no comenzarán
sus vacaciones de verano en
Abril sino que tendrán
un añadido de entre 4
y 7 partidos mínimo.
Partiendo de esta base de que
los dos equipos estarán
en la postseason ¿quién
será declarado rookie
del año?
No
sería un buen analista
de baloncesto si no atendiera
a las estadísticas. Anotación:
Lebron le saca una décima
de punto (20,7) a “Melo”
(20,6); el primero pierde casi
medio balón más
por partido que el segundo (3,43
y 3,00); asiste más el
cavalier (5,6) que el nugget
(2,9), si bien el dato es engañoso
ya que James juega de base mientras
que Anthony tiene a su lado
a Andre Miller quien es el mayorista
en asistencias. En los rebotes
tenemos el mismo problema posición
ya que James asiste igual que
rebotea mientras que Anthony
le supera en medio rebote (6,10).
En los tiros es más efectivo
es el Orangemen. Son muy parejos
aunque quizá un poco
más completo sea Lebron
James. Son espectáculo
puro, como bien pudimos disfrutar
en los últimos minutos
del partido rookies-sophomores
al que convirtieron en un concurso
de mates.
Parece
que el título de novato
del año presenta gran
complicación ya que se
equilibran en todas las facetas
del juego y la competición
como la diferencia entre Conferencias
y las dificultades que implica,
las actuaciones particulares
en enfrentamientos directos
que ha ganado Carmelo... Por
ello parece que el marketing
puede decidir y la vitola con
la que Lebron entró en
la NBA puede desequilibrar la
balanza a la hora de la verdad,
ya que los que tomarán
la decisión serán
los periodistas estadounidenses.
¿Quién sabe? La
diplomacia de la NBA puede que
nos sorprenda con un premio
compartido o dividido por conferencias
y no sería la primera
vez (All Star de Utah de 1993
compartiendo MVP Stockton y
Malone). Si tienen dudas, yo
se las puedo resolver, hay un
tercero en discordia que nos
toca más de cerca y que
se llama Raúl López,
que se lo den a él.