"Ser
o no ser"

Ser
o no ser. Ese es el sentido común
del aficionado ante una de las temporadas
más importantes de las últimas
décadas para el basket palmesano,
caído en desgracia tras los fallidos
ascensos del Prohaci Patronat.
La
revitalización del basket en
la capital debe dar gracias a Aqua Mágica
por su implicación en un novedoso
y ambicioso proyecto que tiene como
objetivo el ansiado ascenso, un hecho
que sería histórico para
el baloncesto mallorquín.
En
su primera andadura, el club celeste
protagonizó una trayectoria un
tanto desigual, marcada por dos fases
diferenciadas delimitadas por el evento
copero, disputado en Palma. Una primera
etapa, marcada por la fortaleza como
local en Son Moix, con el equipo emplazado
en el liderato de la LEB vislumbrando
una gran solvencia. Fue a partir de
la Copa cuando el rumbo comenzó
a torcerse, siendo sonada la destitución
de Eloy Doce, siendo reemplazado por
Mario Palma, un entrenador que llegaba
con buen cartel. Aún así,
tampoco arregló mucho, y tras
un baile de nuevas caras, el club parecía
sumido en una grave crisis. La figura
de Ángel Colino, segundo entrenador
durante toda la campaña, tomó
todo el protagonismo y se cumplió
el objetivo de clasificación
para los Play-Off de ascenso.
Fue
todo un “veterano” de la
categoría como el Baloncesto
León quien se cruzó en
el camino del Aqua Mágica, e
hizo valer su condición de candidato
al ascenso para llevarse la eliminatoria
por un global de 3-0, a pesar de que
por méritos el Palma hubiera
merecido algo mas que ese resultado..
Es la tremenda igualdad de esta LEB.
Temporada
2006-2007
Una
nueva temporada, con nuevas expectativas
e ilusiones es la manera de revitalizar
a un Palma Aqua Mágica en un
nuevo intento para alcanzar la élite
del baloncesto nacional. La ilusión
del público de la capital mallorquina
es el mejor aliciente para una nueva
temporada en la que muchos expertos
aseguran que el club presidido por Miquel
Ramis “ha tirado la casa por la
ventana en busca de la ACB”.
Habrá
que ver si las 7 nuevas incorporaciones
responderán a las expectativas.
Estamos hablando de la renovación
de prácticamente tres cuartos
de la plantilla, dejando como puntales
de equipo los ya conocidos Raymond Tutt
y Robert Battle. También continúan
Josep Pacreu y Shay Miller aunque su
aportación podría tener
menor relevancia debido al elenco de
nuevas “estrellas” con las
que el club contará en nómina.
Los
hombres elegidos para la gloria: Perico
Sala, Danny Lewis, Sergio Ramos, Anderson
Schutte y Chris Massie. Los dos primeros,
bases experimentados en la categoría,
ayudaron a sus ex –equipos Polaris
World Murcia y Bruesa GBC a lograr el
ascenso a la máxima categoría,
respectivamente. En cuanto a Sergio
Ramos, llega de Fuenlabrada donde comenzó
a recobrar las virtudes que le permitirieron
hace un tiempo ser un jugador destacado
en ACB, mientras que Anderson Schutte
llega al equipo para aprovechar de buena
manera los minutos de descanso de Raymond
Tutt. Por último, el fichaje
de un jugador contrastado a todos los
niveles, el norteamericano Chris Massie
que llega para completar el cupo de
fichas extracomunitarias junto a Battle
(Lewis, Tutt, Miller y Schutte tienen
pasaporte comunitario). Dicho jugador,
formado con los Tigers de Memphis conformará
la supuesta batería titular de
interiores junto a Robert Battle, reafirmándose
como un dúo de carácter
más ofensivo que el de la pasada
temporada.
Las
nuevas caras deben ayudar a cumplir
el objetivo del club y afición
pero no será empresa fácil.
A la ilusión del Aqua Mágica
hay que añadir la de las otras
“potencias” de la LEB como
CAI, Manresa, Breogan, León,
Lleida.. Todo ello comporta un serio
reto para los hombres de Ángel
Jareño, nuevo responsable del
banquillo celeste quién tendrá
la difícil tarea de guiar el
club a la élite.
Desde
el club se ha forjado la base, ahora
queda por saber si la calidad presupuesta
reportará resultados deportivos
a final de temporada. Ser o no ser,
todo un dilema para el Palma Aqua Mágica
en una liga tan competitiva e incierta
como la LEB 2006-2007.
Alberto
Notario Basket-net.com